viernes, noviembre 03, 2006

LEGALIZAR LAS DROGAS I

Creo que no tiene sentido que la droga sea ilegal. En mi opinión se deberían legalizar todas las drogas, incluidas la cocaína, la heroína, etc.

Todas deberían ser legales.

Las razones son diversas pero de manera sucinta se debería dar este paso porque la prohibición no detiene el consumo en absoluto y en cambio se originan más problemas que los que se itentan prevenir.

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Entrando en materia:

La legalización se puede justificar de manera filosófica y pragmática.

Algunos dicen que no es asunto del gobierno lo que los individuos hacen con su cuerpo y con su mente. Es un punto de vista que a mí me parece atractivo, pero creo que es mejor defender la legalización desde el punto de vista de que la prohibición ha sido un sonoro y costoso fracaso. Por desgracia el status quo no se aguanta más que con declaraciones de buenas intenciones y la verdad es que la ilegalización ha hecho más daño que bien.

La legalización no resolvería por completo el problema del consumo de drogas pero sí que resolvería todos los causados por la ilegalización de estas sustancias: crimen, corrupción, contagios de SIDA y sobredosis. Todos ellos resultado en gran medida no del efecto bioquímico de las drogas sinó del intento de combatir su consumo y tráfico con medios policiales y judiciales.

El ejemplo de la Ley Seca de los años 20 en EEUU es un perfecto ejemplo de lo que estoy hablando.

Cuando se abolió la Ley Seca, el alcholismo no desapareció,tampoco cuando la prohibición estaba vigente, pero si que desaparacieron muchos problemas creados por la ilegalización del consumo de alcohol tales como: corrupción en la policía y la administración, asesinatos de inocentes y de miembros de bandas rivales, envenenamientos por alcohol adulterado etc.

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El meollo del debate sobre la legalización no está en si las drogas son peligrosas o si afectan a la salud del consumidor. Si estos factores fueran determinantes, se debería prohibir el tabaco y el alcohol. Sí está en cambio en si las Leyes antidroga son efectivas a la hora de evitar el daño a la sociedad y los individuos que las drogas ocasionan, comparado con el daño que la lucha contra el tráfico y el consumo de drogas está causando.

Sólo vale la pena esta prohibición si se pudiera demostrar que:

1.-El consumo de drogas aumentaría después de la legalización.

2.-El daño causado por un hipotético aumento del consumo no se vería más que compensado por el aumento de la seguridad, calidad y controles sanitarios de las sustancias consumidas.

3.-Que los aspectos negativos del aumento de consumo no serían compensados por la desaparición de problemas colaterales como corrupción y crimen.

Las leyes antidroga al elevar enormemente y de manera artificial el precio de las drogas ilegales obliga amenudo a los usuarios a robar para poder pagar sus dosis. Aunque es difícil estimarlo el precio en el mercado negro de la heroína y la cocaína pueden ser hasta 100 veces mayor que el de su precio famacéutico. Una dosis de morfina de donde se puede extraer facilmente heroína, le cuesta menos de un euro a un hospital.

Por tanto los adictos que no pueden costearse los carísimos narcóticos que precisan, hacen todo lo necesario para conseguir el dinero para pagarlos. Las cárceles están llenas de presos que están allí por cometer delitos con los cuales poder costear su consumo y mucho del crimen que sufrimos, de los robos y atracos que padecemos son llevados a cabo por drogadictos buscando dinero para su siguiente dosis.

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Si no fuera esto poco, la prohibición estimula la criminalidad de manera indirecta:

*Criminalizando a los usuarios de drogas ilegales se fomenta la falta de respeto frente a la Ley.

*Se fuerza a los drogadictos al contacto diario con criminales profesionales lo cual antes o después conlleva problemas con la justícia, marginalizándolos aún más.

*Al obligarles a "rapiñar" para pagar la carísima droga, se les fuerza a dejar sus trabajos y su vida normal para dedicarse las 24 horas a consguir la siguiente dosis.

*Se incentiva la tentación de convertirse en un criminal ya que el dinero que mueve el mercado negro de la droga es enormemente lucrativo.

*Se destruye mediante el crimen asociado al tráfico de droga la viabilidad económica de algunos barrios no dejando más salida por tanto para mucha gente que el traficar para ganarse la vida.

*Las disputas asociadas al tráfico por tratarse de una actividad ilegal, se resuelven con ajustes de cuentas.

Ya que no hay controles de calidad en el mercado negro, la prohibición también mata haciendo que el consumo de drogas sea más peligroso.
Las drogas ilegales estan adulteradas,tienen una potencia desconocida y se inyectan con agujas sucias. Muchas muertes son por tanto ocasionadas por infecciones, sobredosis y SIDA.

Aún hoy en día muchísimos infectados por el SIDA adquieren la enfermedad debido al uso de jeringuillas y agujas infectadas, que a su vez pueden transmitir a su hijos y a sus compañeros sexuales.

La prohibición impide que las drogas se puedan encontrar en formatos menos agresivos y problemáticos como puede ser en tabletas. De hecho en los programas de desintoxicación y estabilización del gobierno se suministra metadona líquida.

Si la droga fuera legal:

- Las jeringuillas y agujas serían baratas y se podrían conseguir facilmente.
- Se podrían suministrar drogas en formatos más inocuos.
- Se rompería la subcultura de los campamentos de la droga y de compartir jeringuillas.


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La mayor parte de las muertes que se asocian al consumo de drogas son de hecho culpa de la situación de mercado negro en la que se encuentran. Las sobredosis, reacciones alérgicas e infecciones se podrían evitar con un mínimo control, como el que realizan las narcosalas instaladas por la administración.

Así que le prohibición que en principio estaba destinada a protegernos no lo hace. Y a quien menos protege es a los drogadictos que mueren de sobredosis y tienen más posibilidades de contagiarse de SIDA. Drogadictos a los que se les "obliga" a delinquir para obtener el dinero con el que comprar unas drogas artificialmente caras. Incluso para los que consiguen desengancharse, sus antecedentes penitenciarios les dificulta el reintegrarse a la sociedad.

II PARTE


III PARTE