viernes, noviembre 03, 2006

ROBERT FISK O LA ESCORIA MORAL

Robert Fisk es periodista y actualmente trabaja como corresponsal de internacional para The Independent.

Fisk es el típico periodista progre para el cual TODOS los males del mundo son culpa de Occidente y muy especialmente de EEUU y de Israel. Nada de particular aquí, hay centenares de periodistas que han hecho carrera así, arrogándose del aura romántica del corresponsal de guerra intrépido y viajero, sueltan su mierda de manera regular en nuestros medios de comunicación donde hay un montón de gente que se inyecta su basura en vena...y lo que es peor se la cree.

Esa es mi opinión sobre sus crónicas y sobre los puntos de vista que impregnan éstas; mi opinión personalísima, el que quiera puede leer sus artículos y formarse su propia opinión que no tiene que ser coincidente con la mía.
No voy a destripar aquí uno por uno los artículos de Fisk porque podría estar años.

Sí que me quiero centrar en dos anécdotas del personaje que sí que creo que vale la pena tratar en profundidad, por lo bien que reflejan la miseria moral y la escoria intelectual de nuestras vedettes de la información.

En 2001 mientras cubría la caída del régimen talibán, Fisk fue atacado por un grupo de refugiados afganos que intentaron lincharlo.

En su relato de los hechos el tio Fisk nos explica que:

They started by shaking hands. We said "Salaam aleikum" – peace be upon you – then the first pebbles flew past my face. A small boy tried to grab my bag. Then another. Then someone punched me in the back. Then young men broke my glasses, began smashing stones into my face and head. I couldn't see for the blood pouring down my forehead and swamping my eyes. And even then, I understood. I couldn't blame them for what they were doing. In fact, if I were the Afghan refugees of Kila Abdullah, close to the Afghan-Pakistan border, I would have done just the same to Robert Fisk. Or any other Westerner I could find.

Lástima que no lograran terminar el trabajo.

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Andrew Sullivan un famoso bloggero refutó punto por punto las bajezas y estupideces de Fisk, esta "técnica" se ha venido denominando desde entoces "fisking".

Al respecto también escribió Mark Steyn en su artículo:

" A self-loathing multiculturalist gets his due " sencillamente magistral.

A Robert Fisk y los Fisks de este mundo ya los tenía atravesados desde hace mucho tiempo, pero lo que ya me ha empujado a desahogarme en este post es la entrevista que le hicieron en El Periódico el martes 24 de enero de 2006.

Fisk estaba de bolos por España promocionando su nuevo "libro" y la entrevistadora, Núria Navarro, tenía problemas para mantener las piernas juntas mientras le chorrea por la pierna y se le iba llenando el zapato. Ella, esa periodista novata a la que aún le duelen las rodillas de la entrevista de trabajo con el director del diario, cara a cara con el gran Fisk, la leyenda. ¡Wow! tia que guay.

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Me cago en todo.

Y lo peor de todo es como presenta al sujeto:

Bin Laden recomendó a la Casa Blanca la lectura de los artículos de Robert Fisk en The Independent porque su voz era neutral. El periodista, que le ha entrevistado tres veces, inicia con el líder de Al Qaeda "La gran guerra por la civilización", una monumental historia de Oriente Próximo que tiene tintes de memoria apasionada.

Es deplorable porque lo dice de manera ¡¡¡ELOGIOSA!!! Dios mío.

Hay gente que confunde la velocidad con el tocino y otros la objetividad con la imparcialidad.
Supongo que tanta manifestación gritando BUSH=HITLER les impide ver el genuino MAL.

Bin Laden es un asesino, un totalitario, un bárbaro, un liberticidad. Si la ideología de Bin Laden y la gente como él rigiera el mundo, éste se vería sumergido en una nueva era de oscuridad.
Por tanto cualquiera que merezca un elogio de Bin Laden es merecedor automáticamente de mi desprecio más profundo.

Si los artículos de Fisk le parecen a Bin Laden neutrales, es que Fisk es neutral entre la civilización y la barbarie. Aquí no hay grises, es blanco o negro. Por tanto me cisco en Fisk.

Un periodista ha de ser objetivo e informar de lo que ocurre, sin mentir, pero no puede ser imparcial ante según que cosas.
Bin Laden&Co. son el mal. No son una opción más, igual de válida y respetable que las demás, estando la virtud y la justicia en el punto medio. NO, NO Y MIL VECES NO.

¿Qué coño de equivalencia moral puede existir entre nuestras sociedades abiertas, libres y plurales y la teocracia medieval que defienden estos fanáticos?¿En qué puñetero punto medio está la virtud?

De tan post-modernos y sofisticados que somos parece que tengamos la sangre de horchata, joder.

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¿Se podía ser imparcial en la Segunda Guerra Mundial frente a los crímenes de la Alemanai Nazi? ¿Se falta a la verdad condenando los asesinatos o violaciones?¿Se es menos objetivo por ello, peor periodista?

¿Se podía ser neutral ante el Holocausto?

¿Cuándo se ha visto un libro que describa el genocidio en Camboya a manos de los Khemeres Rojos y que hubiera sido calificado de neutral por Pol Pot?

Se puede y se debe ser objetivo, pero no se debe ser neutral, debemos ser parciales y alinearnos siempre a favor de nuestros valores de libertad individual e igualdad de derechos de todo ser humano.

En este respecto no acepto compromiso ninguno, no se debe ceder ni un centimetro.
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