sábado, enero 27, 2007

JOAN OLIVER

Uno de los pocos periodistas soportables de "nuestro" país es Joan Oliver, todos los días empiezo la mañana leyendo su columna "Engrunes" en el Avui. Sus puntos de vista sobre la sociedad y el país suelen coincidir bastante con los míos y son tan poco comunes entre los creadores de opinión de España (menos aún Catalunya) que caen como lluvia sobre un campo reseco por la sequía.

Unos de sus ultimos artículos os lo traigo aquí, en versión original y luego traducido para los que no hablen catalán, habla sobre una de los sarcasmos más sangrantes que se viven en España y que por contra a penas despierta sorpresa. Para que os pareis a pensar:

Engrunes

Servidors públics

Les llistes d'espera de la sanitat pública fan que molts contractem una mútua privada i acabem pagant dos cops. Semblaria lògic que les quotes que paguem a les mútues ens les descomptessin del que paguem a la Seguretat Social, ja que al cap i a la fi estem estalviant diners a la sanitat pública i contribuïm a fer que disminueixin les llistes d'espera. Temps era temps, si pagaves una mútua tenies dret a una certa bonificació fiscal, però això es va acabar, ja que es veu que no era ni progressista ni solidari. No era progressista ni solidari quan ho feia un treballador normal i corrent, però, en canvi, deu ser la mar de progressista i solidari utilitzar les mútues si s'és funcionari. Una de les aberracions més bèsties del sistema públic de sanitat que patim és que

tothom que vol ser assistit per una mútua s'ho ha de pagar. Tothom, menys els funcionaris. Aquests tenen un règim especial que els permet ser assistits per la sanitat privada a càrrec dels fons públics. Els servidors públics de l'Estat són els únics a qui l'Estat paga l'assistència privada. Més coherència impossible!


Serveis privats

Hi ha una cosa que es diu Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) que agrupa tots els funcionaris no militars de l'administració central. Segons expliquen els seus propis papers, Muface "presta la Asistencia Médico-Quirúrgica por un sistema de gestión indirecta, a través de Conciertos con Entidades tanto privadas como públicas, si bien en ambos casos la asistencia se dispensa con el mismo alcance y extensión que la que, en cada momento, se preste por la Red Sanitaria del Régimen General de la Seguridad Social. Este sistema dual de conciertos se mantiene en la actualidad, habiendo elegido el 86% del colectivo recibir la Asistencia Médico-Quirúrgica a través de Entidades privadas y el 14% por la Red Sanitaria Pública". La cosa queda clara. Mentre nosaltres paguem dos cops, els funcionaris paguen una sola vegada i poden triar entre l'assistència pública i la privada. Lògicament, la immensa majoria trien la privada. Algú em sabria explicar per què els funcionaris tenen dret a triar i la resta de ciutadans no? Per què nosaltres hem de pagar dues vegades i ells només una? Per què el sistema de Muface no es pot estendre a tota la població i acabar d'una vegada amb les llistes d'espera?


Engrunes

Servidores públicos

Las listas de espera de la sanidad pública hacen que muchos contratemos una mútua privada y acabemos pagando dos veces. Parecería lógico que las cuotas que pagamos a las mútuas se nos descontaran de lo que pagamos a la Seguridad Social, ya que al fin y al cabo estamos ahorrando dinero a la sanidad pública y contribuimos a hacer que disminuyan las listas de espera. Hace un tiempo, si pagabas una mútua tenias derecho a una cierta bonificación fiscal, pero eso se acabó, ya que se ve que no era ni progresista ni solidario. No era progresista ni solidario cuando lo hacía un trabajador normal y corriente, pero, en cambio, debe ser la mar de progresista y solidario utilizar las mútuas si se es funcionario. Una de las aberraciones más bestias del sistema público de sanidad que sufrimos es que todo el que quiere ser atendido por una mútua se lo ha de pagar. Todos, menos los funcionarios. Estos tienen un regimen especial que les permite ser asistidos per la sanidad privada a cargo de los fondos públicos. Los servidores públicos del Estado son los únicos a los que el Estado paga la asistencia privada. !Más coherencia imposible!


Servicios privados

Hay una cosa que se llama Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) que agrupa a todos los funcionarios no militares de la administración central. Según explican sus propios documentos, Muface "presta la Asistencia Médico-Quirúrgica por un sistema de gestión indirecta, a través de Conciertos con Entidades tanto privadas como públicas, si bien en ambos casos la asistencia se dispensa con el mismo alcance y extensión que la que, en cada momento, se preste por la Red Sanitaria del Régimen General de la Seguridad Social. Este sistema dual de conciertos se mantiene en la actualidad, habiendo elegido el 86% del colectivo recibir la Asistencia Médico-Quirúrgica a través de Entidades privadas y el 14% por la Red Sanitaria Pública". La cosa queda clara. Mientras nosotros pagamos dos veces, los funcionarios pagan sólo una vez y pueden elegir entre la asistencia pública y la privada. Lógicamente, la inmensa mayoría elige la privada. ¿Alguien me sabría explicar por qué los funcionarios tienen derecho a elegir y el resto de ciudadanos no? ¿Por qué nosotros tenemos que pagar dos veces y ellos sólo una? ¿Por qué el sistema de Muface no se puede extender a toda la población y acabar de una vez con las listas de espera?

Mientras hay pedorras que llevan viviendo del erario público, con coche oficial y chupando del bote desde que me alcanza la memoria pero tienen la desfachatez de considerarse antisistema, gente como Joan Oliver nos hacen más falta que nunca.

Amen

1 Comments:

Blogger Pochoman said...

Te adjunto un fragmento del artículo de Muñoz Molina en El País del pasado sábado. Es demasiado grande, así que lo reduzco. Lo he copiado completo en mi blog. Saludos, campeón.

Estado de delirio

[...]
Lo que me sorprende es este nuevo concepto de la rebeldía y de disidencia, que consiste en rebelarse contra los que no están en el poder y en disentir de casi todo salvo de las doctrinas y las directrices oficiales. El delirio perfecto, sin duda: disfrutar de todas las ventajas de lo establecido imaginando confortablemente que uno vuelve a vivir en una rejuvenecedora rebeldía, inconformista y a la vez enchufado, obsequioso con el que manda y sin remordimientos de conciencia, gritando las viejas y queridas consignas, como si el tiempo no hubiera pasado, en la zona VIP de las manifestaciones, enaltecido a estas alturas de la edad por una cápsula de Viagra ideológica.

10:51 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home