lunes, febrero 19, 2007

Segolene Royal

I've never seen you looking so lovely as you did tonight
I've never seen you shine so bright
I've never seen so many men ask you if you wanted to dance
They're looking for a little romance, given half a chance
I have never seen that dress you're wearing

Y tampoco se la había visto tan roja como hasta ahora. Las pasadas Navidades me hicieron un regalo magnífico, una suscripción de un año al The Economist. Bueno, por él me he enterado del programa electoral de Segolene Royal (Candidata socialista francesa a la Presidencia de la República) y es que da MIEDO.

Yet the 100 detailed policies that Ms Royal unveiled to steer France down this soft-focus path amounted, in the main, to a long wishlist of spending pledges, with little explanation as to how any of them would be paid for. Thus she promised to increase the minimum wage to €1,500 ($1,950) a month, to introduce interest-free loans worth €10,000 for every 18-year-old, to push up unemployment benefits to 90% of previous salary, to raise the lowest pensions by 5%, to renationalise and merge Electricité de France and Gaz de France, to penalise firms that pay dividends rather than reinvest profits, to boost public R&D spending by 10% a year, to cut class sizes in poor areas and much else.

En el fondo los franceses me gustan, por eso no puedo entender esa obsesión suya con autodestruirse.

Este programa electoral digno de Los Picapiedra, no hará sinó seguir hundiendo a Francia en la "malaise" que arrastra.

En los ghettos el paro juvenil llega al 40%, el 23% a nivel estatal, sin embargo Segolene propone subir el salario mínimo. La consecuencia será aún más paro, y ese sí que es un salario mínimo de verdad. Paro = Salario de O Euros.

Beneficios por desempleo de hasta el 90% del salario previo, con lo cual el incentivo para vivir del paro en lugar de salir a buscar trabajo serán enormes. Lo cual acabará finalmente de desquiciar el mercado laboral francés.

Nacionalizar empresas, es decir volver atrás, a la época de los mastodontes ineficientes e ineficaces, al servicio de los intereses partidistas de turno.

Penalizar fiscalmente a las empresas que den dividendos en lugar de reinvertir todos los beneficios...no vaya a ser que alguien decida montar una empresa para ganar dinero, supongo.

Y finalmente subir las pensiones, cuando resulta que la deuda de las cuentas públicas es de más del 60% del PIB y sus otras medidas crearán paro y contracción de la actividad económica. Por supuesto promete hacerlo sin subir los impuestos.

¡MADRE MÍA!

Que Dios los pille confesados.