jueves, diciembre 18, 2008

Si antes lo digo

Hace poco criticaba que todo el ejercito de necios miopes estaban haciendo todo lo posible para que la gente consuma mas, empezando por Bernanke (que pasara a la historia como el hombre que se cargo al dolar).

Mi tesis es que el problema que hay es de un exceso de deuda por tanto lo que toca es gastar menos, ahorrar mas y poder hacer frente a la deuda. Escuela Austriaca de Economia de toda la vida.

Es por ello que las inyecciones de liquidez no estan funcionando, porque el problema no es que no haya liquidez y por eso no se presta sino que lo que ocurre es que falta SOLVENCIA a las personas y empresas a las que se podria prestar. Por tanto por mucho dinero que haya imprimido el gobierno y entregado a los bancos estos no van a prestarlo a quien no lo podra devolver. Por mas que le pese al cretino de Pepiño Blanco.

Hoy, El Pais ya se pregunta en un articulo si mas que gastar lo que procede es ahorrar.

Una pequeña gota discordante en un oceano Keynesiano y neo-intervencionista.

El deber de consumir o la virtud de ahorrar. Los Gobiernos están empleando todas las fórmulas posibles para reactivar el gasto de los ciudadanos e incluso apelan a su responsabilidad para que no se pare la maquinaria, no haya cierres empresariales, más despidos y, por tanto, todavía menos consumo. Pero el discurso no llega de forma tan nítida. A las puertas de la Navidad, la época del año en la que más se consume, Madrid y Barcelona han decidido gastar más en alumbrar sus calles para invitar al ciudadano a salir de tiendas, mientras que San Sebastián o Córdoba quieren predicar la austeridad. Esto ocurre cuando los hogares están más endeudados que nunca y se han decidido a ahorrar. ¿Quién tiene razón?