viernes, mayo 15, 2009

La pitada al himno

Si TVE intentaba que no fuera publico y notorio o que no se hablara de la pitada al himno español durante la pasada final de la Copa del Rey...EXITO TOTAL.

Enhorabuena. Gran trabajo TVE.



No me gusta que se piten himnos, ni el español ni los de otros paises (eso incluye el turco pitado en el Bernabeu)

Pero los fariseos que se indignan ante la pitada me recuerdan a quellos que si les señalas la luna te miran el dedo. 

La pitada es un sintoma MUY REVELADOR de un estado de opinion y si tan importante es una España unida, pues que tomen nota que esa unidad no van bien.

ACTUALIZACION 

Lo que yo digo lo dice Antoni Bassas, uno de mis periodistas favoritos.

Y encima se preguntan por qué

ANTONI Bassas

Esto de silbar a los himnos es de mala educación, pero más viejo que Matusalén. En 1925, el general Milans del Bosch clausuró el campo de Les Corts y prohibió al Barça jugar seis meses, por una clamorosa pitada durante la interpretación de la Marcha Real antes de empezar un amistoso internacional. Hace casi 85 años.
Silbar, silba todo el mundo: los seguidores de la selección española silbaron a La Marsellesacon el príncipe Felipe y el presidente Chirac en el palco. Los jóvenes franceses de origen magrebí también la emprenden con La Marsellesa cuando tienen la ocasión. La tentación de transformarse en Míster Hyde y que la pague un símbolo es irresistible en medio del gregarismo de un estadio. O sea, que tampoco hay que convertir una pitada en un episodio nacional.
También hubo el miércoles quien silbó al himno español a conciencia. Y una pregunta se ha apoderado de los medios españoles: ¿cómo es posible?
Si se lo preguntan de buena fe, que por favor miren a su alrededor y recuerden que vivimos en una democracia, donde las unanimidades no son obligatorias. Entiendan de una vez que hay mucha gente con pasaporte español que se siente otra cosa, y que no deja pasar la ocasión televisada para demostrarlo. La sociedad es así de variada, y no lo arreglarán bajando los canales de la mesa de sonido, sino reconociendo el país tal como es.
Ahora bien, es intolerable que se lo pregunten con hipócrita consternación los cínicos, los que venden periódicos y ganan votos gracias al negocio de la discordia. ¿O es que creen que sale gratis insultar a Catalunya y mentir sobre su realidad cada mañana desde la radio, organizar boicots contra productos catalanes o publicar fotos con niños esposados? ¿Creen de verdad que los actos no tienen consecuencias? ¿Y creen que los pueblos no tienen memoria? Este himno fue también el de un régimen militar que nos robó a todos la condición de ciudadanos y que persiguió la lengua y la cultura catalanas. Si acaso, pídame silencio por respeto, pero, por favor, recuerde que las adhesiones inquebrantables son propias de dictaduras.